Cada etapa del proyecto —desde el diseño geométrico hasta el control de ejecución— se sustenta en mediciones precisas que garantizan la correcta materialización del proyecto. Los trabajos topográficos deben cumplir exigentes estándares de precisión y control, asegurando cierres angulares y lineales compatibles con la categoría del camino. La exactitud en el levantamiento, la georreferenciación y el replanteo son esenciales para construir obras seguras, duraderas y alineadas al diseño proyectado